6 consejos para preparar un almuerzo escolar saludable

Hija en la cocina de una casa ayudando a la madre a preparar un almuerzo saludable en una lonchera

Prepare una comida que brinde energía a los niños durante el día escolar

Crear un almuerzo escolar equilibrado y saludable para su hijo de primaria es un arte. Si está lleno de alimentos saludables, tal vez le preocupe que no los coman. Pero si está lleno de calorías vacías, probablemente no proporcionará suficiente nutrición para ayudar a su hijo a tener éxito en el salón de clases.

No hay una respuesta única para preparar un almuerzo escolar. Sin embargo, conocer lo que sugieren los expertos puede ser útil.

El “equilibrio” es la palabra más reciente sobre alimentación saludable para el corazón, según un nuevo informe de la American Heart Association que alienta a las personas a adaptar hábitos alimenticios generales en lugar de centrarse en alimentos individuales, y esta no es una medida adecuada para todos.

Pero, lo que realmente importa, es saber lo que es realista para su hijo. En lugar de esforzarse por lograr una lonchera perfecta, está bien enviar alimentos que sabe que sus hijos comen junto con opciones mejores para ellos.

Siga estos seis consejos sin estrés para preparar un almuerzo que su hijo esté ansioso por abrir (¡y consumir!) en la escuela.

  1. Determine qué nutrientes se necesitan. los requisitos nutricionales varían según la edad, el sexo y otros factores, como el nivel de actividad diaria. Esta tabla contiene un práctico desglose. En general, un almuerzo escolar puede incluir una proteína magra, granos integrales, frutas, verduras y lácteos descremados o bajos en grasas. Suena como mucho. Pero tenga en cuenta que estas son porciones para niños. Además, los diferentes alimentos se pueden combinar fácilmente en una comida. Por ejemplo, un wrap de pavo y queso en una tortilla de maíz o trigo integral ya incluye la mitad de los grupos de alimentos sugeridos.

  2. Incluya a los niños en el proceso. Deje que los niños ayuden durante el proceso de compra y preparación de alimentos. Esto les permite saber lo que llegará a su lonchera y aumenta las probabilidades de que realmente coman el almuerzo que llevan a la escuela.

  3. Ahorre tiempo con los atajos de preparación. Ahorre tiempo y prepare los alimentos para el almuerzo de toda la semana un día a la semana. Utilice un sistema que funcione para usted y su familia. Puede ser guardar todos los suministros para el almuerzo en un mueble de la cocina. O bien, tener una sección del refrigerador designada para artículos listos para llevar. Intente crear un calendario de almuerzo semanal y pegarlo en el refrigerador.

  4. Haga preguntas. “¿Qué comen tus amigos en la escuela?” Esto puede darle nuevas ideas para probar. “¿Qué fue lo que más te gustó de tu lonchera hoy?” Esto le permitirá saber qué funciona. “¿Qué alimentos interesantes o desconocidos llevan tus compañeros para el almuerzo?” Un compañero de clase que disfruta del hummus, el mango o el edamame puede despertar la curiosidad de su hijo por probarlos también.

  5. Busque inspiración. Navegue por el sitio web de recetas de la American Heart Association para explorar recetas aptas para niños o consulte los libros de cocina de la biblioteca con su hijo.

  6. Sea paciente y siga intentando. Lo que los niños ven y escuchan en casa acerca de los alimentos sienta las bases para tomar mejores decisiones en la escuela. Si su hijo se resiste a agregar nuevos alimentos para el almuerzo, sea paciente. Los cambios saludables a veces requieren varios intentos. Hágalo un almuerzo a la vez y sepa que aceptar una buena nutrición suele ser un proceso.